La polilla del tomate, Tuta absoluta , es un pequeño lepidóptero de la familia Gelechidae. Esta plaga tiene un elevado potencial reproductivo pudiendo alcanzar de 10 a 12 generaciones al año y presenta un ciclo biológoco de 29-38 días.
Originaria de Sudamérica, se introdujo en España posiblemente en material vegetal infectado. Dada la importancia y repercusión que puede tener la presencia de esta plaga en las plantaciones de tomate, y en menor medida en otras plantaciones como berenjena o patatas, el Ministerio de Agricultura y Pesca, ha adoptado conjuntamente con las Comunidades Autónomas, medidas de protección que eliminen todo riesgo de propagación del organismo nocivo en el territorio.
Adultos: Pueden tener una envergadura de hasta 10 mm de longitud. De hábitos nocturnos, permaneciendo durante el día escondidos entre las hojas. Cuando son molestados inician un vuelo errático y corto. Para ambos sexos, las alas anteriores son básicamente cenicientas con matices que varían de oscuro a gris. La cabeza, tórax y palpos son de color gris ceniza con tintes oscuros. Las hembras presentan el abdomen de color café cremoso, más ancho y voluminoso que el de los machos. La vida media de las hembras alcanza de 10 a 15 días, mientras que de los machos es de 6 a 7 días.
Huevo: Su color es blanco cremoso, a veces amarillo, tornándose oscuro cuando está cerca de la eclosión. Miden de 0,4 mm de largo y 0,2 mm de diámetro. La hembra puede llegar a depositar a lo largo de su vida un número medio de 260 huevos. La puesta se realiza de forma aislada y en ocasiones agrupados mayoritariamente en el envés de las hojas jóvenes, nervaduras, márgenes de los tallos, etc. La ovipostura se realiza de forma continua.
Larva: Presenta cuatro estadios larvarios bien definidos y diferentes en tamaño y color. Recién eclosionadas son de color amarillo cremoso y luego a medida que se alimentan adquieren un color verdoso, tornándose de color rojizo en su región dorsal cuando están próximas a pupar. El tamaño varía de 1mm hasta 7,5 mm de longitud, presenta la cabeza de color castaño y el escudo pro torácico de color marrón oscuro solo en su parte basal.
Pupa: En el periodo en el que la larva se prepara para pupar deja de comer y forma el capullo en la propia planta o se deja caer al suelo por medio de un hilo de seda para pupar. La pupa es de tipo obtecta (se pueden diferenciar patas y alas), de forma cilíndrica. Tamaño 4,5 mm de largo y 1,1 mm de ancho. En la mayoría de las ocasiones suele estar cubierta por un capullo blanco sedoso.
El principal huésped es la planta del tomate aunque también afecta a numerosas especies Solanáceas. En cuanto a daños son producidos por la larva en hoja, en fruto y tallos y afecta en cualquier estadio de su desarrollo. Los daños en la hoja, en los primeros estadios son similares a los producidos pro larvas de Liriomyza spp., las larvas se comen el tejido mesófilo dejando la epidermis intacta. Las minas posteriormente se necrosan.
Los frutos son penetrados en estado inmaduro, preferentemente, por el extremo peduncular dejando galerías que provocan deformaciones, facilitando así el ataque de agentes patógenos, potenciando su pudrición. La larva sale de un fruto para trasladarse a otro.
Los daños son importantes si no se realiza su detección oportuna y si no se aplica un control de forma racional.
DETECCIÓN Y MONITOREO
Se deben colocar
trampas Delta
con
feromonas
(2 trampas/ha) para detectar la presencia de la plaga a 1,80 m de altura. La feromona dura 6 semanas y hay que hacer un conteo mínimo semanal. Cuando se observen más de 3 capturas semana realizar captura masiva.
Se debe observar brotes jóvenes y frutos para detectar los primeros síntomas del ataque.
Cuando haya material vegetal infestado se debe destruir, introduciéndolo en una bolsa bien cerrada para que no se disperse y no sacarla hasta pasados 30 días.
CAPTURA MASIVA
Para realizar el control de la plaga mediante Captura masiva se han de seguir las siguientes instrucciones:
Colocar de 20 a 40 trampas de agua "TutaTrap" por hectárea de cultivo en función de la densidad de capturas. Poner encima del agua un aceite vegetal y hacer un mantenimiento de la trampa rellenando el agua y de aceite.
Colocar las trampas a unos 30 cm. del suelo distribuidas en la parcela homogéneamente Reforzar las zonas donde las capturas son más elevadas.
La captura masiva se realizará durante todo el desarrollo de la planta incluso cuando se retire el cultivo.
Realizar tratamientos preventivos o con niveles bajos de capturas con Bacillus thuringiensis y Azadaractina. Se recomienda utilizar Indoxacarb (en planta joven) y Spinosad (en planta adulta) en tratamientos de choque siempre que no se realice dos tratamientos seguidos y no utilizarlos más que tres veces en todo el ciclo.
Aislar las plantaciones en invernaderos mediante cerramientos adecuados, que incluyan la protección de las zonas de ventilación, la utilización de dobles puertas y una buena conservación de las estructuras de protección, durante todo el ciclo de cultivo. Utilizar mallas antiinsectos con una densidad mínima de 9x6 hilos/cm2
Utilizar estrategias de Control Biológico de plagas, que incluya la instalación de insectos beneficiosos como los "míridos: Macrolophus spp. y Nesidiocoris sp." en las plantaciones de tomate y zonas de vegetación natural.
Preparar bien el suelo de siembra para eliminar las pupas que puedan encontrarse en el mismo, mediante solarización o productos específicos.
Cuando se levante el cultivo, arrancar las plantas apilarlas y tratarlas con un adulticida, larvicida. Retirarlas de la parcela y tapar los restos vegetales hasta su pudrición.
Se ha visto que en las parcelas donde abundan los depredadores de Tuta los míridos (Macrolophus spp. o Nesidiocoris sp.), la evolución de la plaga es más lenta que en las parcelas donde se hacen los tratamientos fitosanitarios no compatibles con la fauna auxiliar.
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